Hazme un favor, sueña conmigo. Imagina que dormimos juntos y lo primero que veo por la mañana son tus ojos llenos de ilusión. Imagina que damos paseos oníricos por playas desiertas coleccionando estrellas que brillan para nosotros. Imagina que cargas de ilusión cada momento de ese sueño tan maravilloso. Y el viento acaricia tu pelo por la noche, te has dejado la ventana abierta. Imagina que yo soy el sol sin luz, nocturno, que calienta tu plácido sueño con mi pecho. Conversa conmigo, llora en mis brazos, que yo lloraré en los tuyos. No tengas prisa en despertar, no hay nada fuera de esta cama que me interese encontrar. Y cuando creas que todo acabó y que solo la quietud te espera, un beso rompe el silencio creando una chispa de fuego que si no fuese porque no es fuego, si no amor, haría arder las cortinas y despertarnos de este sueño tan placentero.
A poco entrado el amanecer la luz diurna se infiltra sigilosa y con pereza por esa rendija de la persiana que quedó abierta accidentalmente.
Te despiertas con ese sueño en la cabeza y con esa sonrisa madrugadora que tanto me gusta. Miras a tu lado y ahi estoy yo mirando el ritual.
Un momento, ¿No era un sueño?
No. Sonríe. Fuego.
----Börch S. Rose----
lunes, 22 de febrero de 2010
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