Un escalón, dos, tres. Ya. He llegado. No estoy aquí por ti ni mucho menos, otros son los motivos que me han movido hacia aqui. Vanales, no merecen ser nombrados.
Cuatro escalones, cinco, seis. Ya. Y me cruzo con tus ojos.¿A dónde vaís? Nos enamoramos, nos hacemos amantes, lo compartimos todo. No nos separamos, no dejamos de pensar el uno en el otro, ni un segundo....
¿Nombres? no los necesitamos, aún no nos hemos tocado, sólo en nuestros pensamientos y a los dos nos ha gustado el tacto de nuestra piel.
Furtivamente acechamos los ojos ajenos con la pretensión de cazar otra mirada sin que nadie alrededor se de cuenta, esto es nuestro y solo nuestro es nuestro romance recién comenzado.
¿Hablar? no... las miradas son suficientes, las sonrisas dicen lo demás, el pequeño tic cuando te pones el pelo detrás de la oreja y miras al suelo termina de exclarederlo todo.
¿Qué? Ah si.. la cuenta..... bueno tengo que irme, nunca más nos veremos pero te recordaré la próxima vez que me siente en esta mesa.
Adiós desconocida, se que piensas lo mismo que yo. Fuimos amantes efmeros, sin hablar, y sin tocar, fuimos amantes efímeros, sólo hace falta mirar.... ¡ah! y sonreir.......
---- Börch S. Rose ----
domingo, 21 de marzo de 2010
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