Coge el tapiz rugoso de tu lengua, levanta esa letra. Ahora hílala a esa otra con el translucido hilo de la saliba, escribela en el aire y sopla para que el viento me la traiga. Ahora puedo escucharte y es maravilloso.
Ahora puedo sentir el susurro de ese telar fantástico compuesto de pequeños hilos... tan suaves.
Haz que tus palabras me rodeen y me envuelvan, me den calor, y hagan llorar a este corazón.
De tu boca sale el tesoro más hermoso que he recibido. De tu boca sale el oro que codicio. De tu boca sale aquello que más ansío, por eso no te extrañe que te diga que en ella quiero perderme esta noche. Déjame besarte para poder oírte por dentro. Déjame alcanzarte. pero sobre todo y por encima de todas las cosas. Gracias por hablarme....
---- Börch S. Rose ----
jueves, 11 de marzo de 2010
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)

No hay comentarios:
Publicar un comentario